Por ahora no hay lista de unidad en el PJ bonaerense y todo apunta que va a haber internas

A pesar de las negociaciones febriles al cierre de la jornada, el PJ bonaerense no había llegado esta noche a un acuerdo para alcanzar una lista de unidad de cara a la renovación de autoridades partidarias, por lo que de seguir así todo se encaminaba a internas.

En ese sentido, este miércoles las listas tendrán que ser aprobadas, aunque no se descarta que pueda producirse un arreglo de último momento o decretarse una nueva prórroga.

Las gestiones contrarreloj se desarrollaban en el despacho del diputado José Luis Gioja, con la presencia del presidente del PJ y de los dos aspirantes a liderar la nómina de unidad: el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, y del actual presidente del Consejo provincial partidario, Fernando Espinoza.

Según pudo saber NA, Espinoza puso condiciones para bajar su candidatura y sellar una nómina de unidad: quiere que el primer año Menéndez sea el presidente, pero que el segundo sea la actual intendenta de La Matanza, Verónica Magario.

Sin embargo, el jefe comunal de Merlo contra-ofertó el cargo de secretaria General para Magario.

Además, Espinoza reclama la mitad de los representantes de la rama gremial y de la Juventud.

Al encuentro también concurrieron la intendenta de La Matanza y sus pares de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y de Esteban Echeverría, Fernando Gray.

Durante toda la tarde, la versión más fuerte era que Espinoza, quien contaba con una base de apoyos menor a la del “ala renovadora” representada por Menéndez, se encaminaba a ceder en sus ambiciones, pero con el correr de las horas se desactivó el rumor y la incertidumbre se adueñó de la escena.

De hecho, esa era la información que difundían los dos sectores en disputa, pero a las 19:00 la negociación se había empantanado y pasado a cuarto intermedio. .

La mayoría de los jefes comunales de las poderosas primera y tercera sección, así como la CGT, el randazzismo, el Movimiento Evita y sectores del massismo impulsaba a Menéndez como nuevo jefe partidario, mientras que -bastante más aislado- Espinoza cifraba sus expectativas en el peso relativo de La Matanza, con su millón de electores.

En el sector “renovador” confiaban en la intensa presión que estaba sintiendo el matancero, quien incluso perdió a último momento el respaldo explícito de La Cámpora y de intendentes del ultrakirchnerismo a quienes contaba en sus filas como Jorge Ferraresi y Walter Festa.

Espinoza pretendía renovar su mandato al frente del PJ bonaerense y el jueves pasado se plantó en la sede nacional del PJ (Matheu 130) contra los intendentes “renovadores” que lo desafiaron: finalmente no hubo acuerdo y el plazo para el cierre de listas se pospuso hasta este martes a última hora.

La base de apoyo de Espinoza por un nuevo período se estaba achicando: sólo la Corriente Federal de Trabajadores, la CTA de Hugo Yasky, el SMATA, varias organizaciones políticas del peronismo K y una decena de intendentes del interior bonaerense insistían con la postulación del exmandamás de La Matanza.

Al ver que la balanza se inclinaba a favor de Menéndez, tanto La Cámpora, como el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, y otros jefes comunales de extracción kirchnerista se declararon prescindentes en pos de “la unidad”, comprometiendo las chances de Espinoza.

Según supo NA, la senadora electa Cristina Kirchner habría transmitido a los suyos el deseo de que el PJ bonaerense evite un escenario de fractura que profundice la crisis que atraviesa el peronismo, severamente golpeado tras la racha de derrotas a manos de Cambiemos.

Pero a pocas horas del plazo para la inscripción de la nómina, todavía no había fumata blanca y la información era que Espinoza no daba el brazo a torcer en la pulseada.

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