Vidal insultó a la gestión anterior para intentar justificar por qué vive en una base militar

En un intento desesperado por justificar su elección de vivir encerrada en una base militar separada de todos los bonaerenses, la gobernadora Vidal comenzó a perder el eje y ya no pudo esconder la tensión que subyace habitualmente, detrás de su sonrisa.

La gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal arremetió contra las gestiones anteriores de la Provincia al remarcar que “o se hicieron los boludos o son parte de la mafia”, en referencia a las amenazas de muerte que ella recibió tanto en su vivienda como por teléfono “por enfrentar a sectores corruptos que daba miedo hacerlo”.

Vidal, quien explicó que esas “advertencias” la llevaron a tomar la decisión de mudarse con sus hijos, hace un año, de su casa a una base militar de Morón, donde está fuertemente custodiada.

“Creo que la política de la Provincia o era parte de esto, o le daba miedo enfrentarlo y miraba para otro lado. Creo que se hicieron los boludos muchos años, muchos. Otros eran parte de la

mafia. Yo no soy parte y estoy dispuesta a dar la pelea”, precisó en declaraciones a Canal 13.

Vale recordar que desde el propio gobierno de Vidal se subestimó y hasta se descreyó de las amenazas recibidas por el gremialista Roberto Baradel, durante la disputa paritaria de este año.

Esto deja en evidencia que existen dos varas con las que medir la realidad de los hechos, porque esta vez, con un relato efectista y victimizante, María Eugenia Vidal intentó apelar a la sensibilidad de la audiencia, relatando cómo fue el momento que tomó la decisión de mudarse a un lugar tan custodiado. Recordó las llamadas intimidantes al 911, los momentos en los que la amenazaron de forma más directa, como cuando dejaron una bala en la puerta del garaje de su vivienda.

“Pasó todo junto. Primero el despacho, la bala en el garaje, lo de los Tribunales de San Martín (el incendio), después entraron a la casa de (Federico) Salvai (jefe de Gabinete de Ministros

bonaerense) y revolvieron todo. La amenaza fue cuando entraron al despacho y no pudieron justificar por qué lo hicieron”, recordó.

La gobernadora explicó que alguien de su entorno le recomendó que se vaya a una de las bases militares de la zona y fue así que  habló con el presidente Mauricio Macri y remodelaron el lugar.

“Yo me iba todo el día y ellos quedaban solos. Esta casa se usaba como recepción. Cuando pinté de blanco, empezó a ser más mía. Armé los cuartos con mis hijos. Al principio, costó.Trato de no pensar que es una base, hasta que entro. Trato de vivir como una casa más”, afirmó.

La mandataria bonaerense reveló que cuando entraron a su despacho sintió  “bronca” y detalló que ahora las zonas cercanas a su oficina en la gobernación tienen cámaras y así se siente más tranquila.

“Hace muchos años que en la Provincia gobernó un sistema que miraba para otro lado o era cómplice. Por eso hay un Jorge Castillo (La Salada) tan impune que entra la Policía y le responde a los tiros”, indicó.

 

Comments

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *